El canon: presunción de culpabilidad
Es una lectura mía personal, con ese toque demagógico-comparativo que a mí me pone, pero creo que sólo es cuestión de sumar dos y dos.
La mayoría de los grupos políticos españoles piensa que somos unos delincuentes. Que sí. Por eso han aprobado una nueva Ley de Propiedad Intelectual que aplicará un sobreprecio en los CDs o DVDs vírgenes. Dinero que irá a las arcas de la patronal de autores y a las compañías discográficas. Ese canon, ese plus que vamos a pagar, es en realidad una multa. La compensación por el uso que la ley presupone que le vamos a dar a nuestro CD virgen: piratear obras originales y sacar un beneficio de ello.
Incluso suponiendo que fuera deseable atajar la copia y difusión no lucrativa de obras culturales, la norma es escandalosa y hace aguas por todas partes. Pagamos por un uso del CD virgen que no es siempre el uso que le damos. Un uso ilegal. Es decir: pagamos para usar ilegalmente ese CD. Vaya parche, ¿no? Qué cutre.
En fin… dosifiquen sus CDs vírgenes: no los usen para grabarle a la prima Piluca las fotos del fin de semana en la sierra. No, porque estarán pagando una multa por un delito que no están cometiendo. Ya que nos hacen pagar, a partir de ahora: usen los CDs y DVDs vírgenes sólo para copiar y difundir (con ánimo cultural, no lucrativo, por favor) obras culturales registradas con copyright. Ya que pagamos… tendremos derecho a hacerlo, ¿o no?
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