Brevemente, cruzo dos noticias de El País pero cuyas características se reproducen en otros medios con mucha frecuencia.

La primera anotación la hago tras leer a Antonio Manfredi, que ha escrito una carta a la Defensora del Lector por el artículo ‘Ésta es la pesadilla de Josefa Torres’ sobre la permanencia en el cargo del alcalde de la localidad de Sierra de Yegüas, a pesar de estar imputado por intento de violación a una edil, que se ha dado de baja. Manfredi destaca dos pasajes del artículo:

“Sierra de Yeguas (Málaga, 3.522 habitantes) se parece a cualquier otro pueblo del interior de Andalucía, con su biblioteca pública Miguel Hernández y sus parados, cada vez más parados, paseando por la plaza a media mañana” .

“La gestión del alcalde, condenado en 2007 a un año de prisión por agredir a un vecino, recibe duras críticas. Sánchez Lavado ha contratado a dedo a numerosos vecinos para puestos como monitores deportivos o del centro informático pese a los reparos del secretario municipal. En eso, Sierra de Yeguas también se parece a otros pueblos de Andalucía.”

Y dice Antonio al respecto:

En ambos casos, el periodista recurre a generalizaciones absolutamente innecesarias y propias de un periodismo que estamos acostumbrados a oir en determinadas emisoras de radio, donde Andalucía es la cima de todos los males y todas las corrupciones. 

Merece la pena detenerse a leer la carta completa, pero quiero irme rápido a la segunda anotación, una que vi hace unos días en el mismo periódico y que he comentado con una indignada amiga zaragozana hace un par de días: ’La Muela sustituye a la alcaldesa por megafonía’. La noticia del día posterior a la detención de 19 personas, entre ellas la alcaldesa, por corrupción en este municipio zaragozano, uno de los más ricos de España. Después de un titular sospechoso, efectivamente artículo comienza así:

“Una atronadora jota quebró el silencio matutino de las estrechas calles con casas bajas del casco urbano del municipio aragonés de La Muela (5.000 habitantes) un día después de que la policía detuviese a la alcaldesa…”

Hay que reseñar, y me parece muy destacable, que tanto la información de Málaga como la de Zaragoza están firmadas por periodistas de las delegaciones locales de El País en esas ciudades.

No hay posts relacionados.

etiquetas:
 
  • http://carmenjara.wordpress.com Carmen

    Un día es Andalucía, otro Aragón y otro cualquier municipio de Castilla, de esos que sólo se convierten en noticia en la prensa nacional para etiquetarlo con todos los estereotipos posibles.
    El gran problema es que todo lo que no sea Madrid es periferia.

  • Xosé

    Lo peor de todo es lo que dices al final: los dos artículos están firmados por periodistas de las delegaciones locales. Los propios periodistas sevillano/malagueño y zaragozano aplican los mismos estereotipos a la periferia de sus ciudades que los madrileños les aplican a ellos. Recordarás como si fuera hoy lo bien y lo mucho que hablaba El País sobre la Expo: lo mismo que el Heraldo habla de las iniciativas de desarrollo rural de Benasque.

    Los vecinos de los pueblos se estarán rebelando contra los periodistas de la ciudad del mismo modo que estos se rebelan contra los madrileños. Todo muy estratificado y todo muy fractal. Si los complejos no fueran crónicos e incurables serían hasta divertidos. ¡Qué País! (y qué Mundo, y qué Razón, y qué Correo, y qué Diario).

  • http://eltelefonoverde.wordpress.com Gerardo

    Igual es porque soy andaluz, pero creo que ese tufillo simplista y facilón que tienen las crónicas sobre la España profunda son especialmente sangrantes cuando el protagonismo es de Andalucía. Me tiene pelín quemado ese tema