Juan Fernando López Aguilar, el candidato-marca
Juan Fernando López Aguilar es probablemente el mejor candidato-marca que hay en España. Por muchas razones:
A pesar de las tensiones de los últimos años, conserva un físico atractivo con cierto halo de eterna juventud. Tiene gran oratoria y, aunque los que le conocen dicen que es quizá demasiado exquisito en el trato, se maneja bien en distancias cortas. Forma parte de esa nueva generación de políticos que no son presos de la Transición, esa camada de renovadores que acompañó a Zapatero a la dirección del PSOE.
Y, sin embargo, se diferencia de ellos en algo fundamental: además de tener cualidades políticas, tiene cualidades humanas y mediáticas. López Aguilar le gusta la música tiene cultura musical, dibuja desde la adolescencia, sabe inglés – ¡milagro! – y toca la guitarra.
A cualquier director de comunicación o jefe de campaña se le tiene que hacer la boca agua al imaginar las posibilidades de López Aguilar en campaña, sobre todo después de haber visto esto:

Nota al margen: A ver si la bromita de Miguel Rios cambiando el estribillo de Go Johnny Go por “Yankees go home” no le cuesta algún titular estúpido e incómodo al candidato a las europeas, ahora que España y EEUU son ‘amigos’.
Toda esa patética parafernalia de detalles personales que se construyen alrededor de los candidatos para ‘acercarlos al pueblo’ – foto con la familia, partida de cartas, “me gusta el baloncesto y soy del Barcelona“ – en él no quedan tan artificiosas, tan de cartón-piedra. Porque López Aguilar tiene sus propias aficiones y tiene la suerte de haberlas cultivado.
Le entrevisté en una ocasión y recuerdo cómo mientras sonaba el boletín informativo previo a la entrevista comenzó a dibujar una caricatura de Tony Blair – que protagonizaba la noticia de apertura de aquel informativo – y no dejó de dibujar en toda la conversación, a la vez que atendía a las preguntas. “Es una forma de concentrarme”, nos dijo a sabiendas de sus dotes de seductor. Tengo la caricatura en mi casa. A ver si actualizo este post y la cuelgo.
Como nosotros aquel día, todos los periodistas caen a sus pies. Todas las entrevistas que uno puede ver a primera vista buscando en Google destilan admiración, una idolatría que podría haber desembocado en mitología si no fuera porque Zapatero lo mandó a Canarias. ¿Por qué? Eso ya es otra historia.
Ahora todas las comparaciones con Obama son odiosas por cansinas, y desde luego Juan Fernando no es Barack. Pero piensen en la imagen del presidente de Estados Unidos bailando con su mujer, o tomándose una cerveza, e intenten imaginar a algún político nacional haciendo eso con la misma naturalidad. Sólo se me ocurre éste. El marketing político viaja imparable a ese modelo norteamericano donde las cualidades humanas del político cuentan más que sus aptitudes profesionales. No conocemos al presidente de Estados Unidos, conocemos su retórica, sus gustos, su teléfono móvil y a su familia. Y por eso le “hemos” votado.
Ahora López Aguilar va a ser candidato a las europeas. Si pierde, será culpa de la crisis, de Zapatero, y del blablabla correspondiente. Si gana, será un triunfo más para el candidato-marca en su camino hacia no se sabe muy bien dónde.
No hay posts relacionados.
-
http://elpepinomarinonavegadenuevo.blogspot.com Guybrush
-
luis
-
http://elotrodesvan.blogspot.com Rubén Regalado
-
http://www.juanlusanchez.com juanlu
-
Lector
-
Ana
fotografía








