Twitter odia a Renfe
@astracan: “voy a entrar en renfe.es. rezad por mi alma.”
Twitter es el lugar donde los grandes expertos de la comunicación social confiesan que están enganchados a Fama. Donde los más prestigiosos analistas de la sociedad de la información se quejan de los atascos, como cualquiera. Donde abogados, periodistas, informáticos o estudiantes dejan a menudo a un lado sus roles y sus filiaciones temáticas para recomendar un libro, filosofar o compartir algo tan imporante como que les pica un pie. Twitter es una tentación constante hacia lo cotidiano, hacia lo impulsivo, hacia lo personal.
Llevado esto a otro terreno, Twitter sirve para tomar el pulso de los usuarios de Internet sobre un determinado asunto público. O sobre una determinada empresa. Es optimista pensar que en las plantas nobles de Renfe se sabe lo que las redes sociales dicen sobre ellos. O puede que lo intuyan y miren para otro lado, porque el panorama no es nada bueno.
Una simple búsqueda de la palabra Renfe en Twitter arroja un incesante goteo de quejas diarias sobre el funcionamiento del servicio ferroviario y de, sobre todo, su desesperante (este adjetivo va sin comillas porque es mío) página web. Aquí tenéis una actualización en directo de las últimas menciones:
“La madre que los parió”, dice el más reciente, justo cuando empiezo a escribir este post. “La web de Renfe está diseñada por Belcebú”, dijo otro hace unos 40 minutos.
Belcebú no: Indra, una empresa con una facturación que asusta* Accenture, que consigue que comprar un billete con un navegador que no sea Explorer sea un suplicio o que si tecleamos renfe.es (sin las www) no aparezca nada.
Hace unos meses, Gumersindo Lafuente, el director del medio digital soitu.es se quejaba en Twitter de lo complicado que era sacar un simple billete y con su indignación estalló la de muchos otros. Moraleja: si todos los directores de periódicos hicieran gestiones rutinarias como comprarse su propio billete de tren, las prioridades editoriales de los medios de comunicación serían otras.
“Cuenta la leyenda que una vez alguien consiguió cambiar un billete de AVE en la web de Renfe”, dice @antonello, pero no parece que en ventanilla sea más fácil. “Qué fuerte! Los del servicio posventa de Renfe te recomiendan que los denuncies ante la OCU. Esta ya es la última”, comentaba esta misma tarde MariaMG.
Aparte de la web, los retrasos colman casi todo el resto de desahogos en forma de 140 caracteres: “Estupendo… Por “motivos ajenos a Renfe” el avant viene con retraso. Será causa de los ya famosos monzones y vendavales manchegos…”. Y @pigonna perdió un autobús “gracias a Renfe”. ¿Qué puede ser peor? Pues que también te critiquen en inglés: “Just arrived from uni! I utterly HATE RENFE! arggg”.
@soymasquemanu:”¿Quejarse? ¿Para qué? Renfe no escucha”
Otras búsquedas en Twitter que dan para mucho: Telefónica | Estoy en el paro.
*[actualización: gracias al comentario de Marcelino Madrigal, trabajador de Indra, matizamos lo anterior: la web de Renfe ha sido desarrollada por Accenture; Indra se encarga de otros sistemas internos de la compañía, pero no directamente de la web, aunque sí colabora en ella junto a otras empresas como Deloitte o Everis]
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