Mensaje colectivo a estudiantes de periodismo que se acaban de graduar

Photo1
Imagen de previsualización de YouTube

Este texto formó parte del discurso de graduación que me invitaron a dar los alumnos de Periodismo de la promoción 2008 – 2012 de la Universidad Miguel Hernández de Elche el viernes 6 de julio.

El texto está hecho remezclando frases escritas por más de 50 personas, la mayoría de periodistas, en este hilo de Facebook, donde espontáneamente se fueron acumulando mensajes para los recién licenciados. Ellos pusieron las palabras (de parte de los almnos: ¡mil gracias!) y yo la remezcla y puesta en escena. Es un mensaje esquizofrénico, pesimista, idealista; tiene duda, pasión, cinismo, desasosiego, esperanza. Todo a la vez. La vida misma.

Todo va explotar. La prensa ha muerto. Os vais a comer una mierda los de Internet. Pero viva el periodismo.

El periodismo que hemos estudiado hoy no existe. Está la cosa mal, será complicado que encontréis algo tal y como está el panorama: hay precariedad, se nos valora poco… Pero sí que hay algo que no ha cambiado - solo un consejo: no citéis a Kapuscinski, que queda pedante, queda pesao - como ya dijo Kapuscinski: “Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buen ser humano. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas”.

Vais a ser la voz de la élite pero no olvidéis nunca ser la voz de los desprotegidos. Hay que ser débil con los débiles, pero fuerte con los fuertes. Vais a tener lo que muchos buscan: el conocimiento para cambiar el mundo.

Solo se puede vivir verdaderamente esta profesión si la sientes como un importante compromiso con la ciudadanía como vigilante del poder. Que no se os olvide nunca.

1. Aporta valor

2. No hay barreras

El periodismo es una maravillosa escuela de la vida. Es una fuerza expansiva y comprensiva, que debe extenderse a todo y abarcarlo todo en el sentido de la verdad, del bien, de la libertad y de la justicia.

Hay que dejarse de grandezas. Este oficio es muy claro: va de contarle a la gente lo que le pasa a la gente. Para hacer periodismo hay que dejar los zapatitos en casa, meterse en el barro. No busquéis el aire acondicionado de la oficina, de la redacción. Echaos a la calle, que cuando se quiere, se puede.

3. Estate al día

Dejad que la gente os atraviese con su vida. Acercaos, manchaos con lo que pasa… Luego, hay que limpiarse, hay que pasar las manos por el delantal… antes de ponerse a cocinar delante del teclado, del micrófono, de la cámara… Somos afortunados. Somos afortunados porque tenemos un trabajo que nos puede hacer feliz. Incluso cuando duele.

4. Los periodistas no nacen, se hacen.

Nunca he ejercido como periodista. Me di cuenta de que es una gran responsabilidad. Sentí que hay que tener muy claro que es esto a lo que te quieres dedicar: dejarte la piel, conservar tus principios en algo que muchas veces parece un simple negocio…

También puedes montar algo con amigos. Pero primero busca un abogado. El dinero destroza cualquier amistad. El mundo cambia cuando muerdes la mano que te da de comer. Si buscas la fama, puede llegarte. Ojo. No mientas. 5. Confía en ti. Puedes adornar, endulzar, usar un estilo propio. Pero no mientas. No manches tu carrera por un artículo. No te vas a hacer rico, pero te vas a divertir.

En un mundo de muchos, solo destacan los distintos. Hoy lo importante es que os especialicéis en lo que os apasione. Además eso os dará más opciones de que os contraten. Y luego, no solo están los medios. En la comunicación de empresa tenéis un yacimiento de empleo que tiene más futuro que el relacionado con los medios tradicionales.

Periodismo. ¿Perioqué? ¿Es un pájaro, es un avión? 6. Abrid una cuenta profesional en las redes sociales ¿Qué es el infinito? El infinito es algo supergrande donde puede pasar cualquier cosa. Y la televisión y los medios de comunicación tienden a cerrar esta infinidad y compartimentan las cosas y nos dicen lo que está bien, lo que está mal, lo que está regular… y nuestro cerebro tiende a poner las cosas como “en orden”. De pronto está bien que haya ficciones que crucen estos cajones de información, los destrocen. Así el cerebro respira y ve fronteras más allá de lo que contienen estos cajones. Ficción.

Yo estudié Turismo. Quería independizarme de mis padres, no sabía bien cuál era mi vocación. Hoy con 47 años ya lo sé. Tal vez sea tarde. Nunca lo es si te viene la inspiración. A mí, el 15M y la falta de transparencia de los grandes medios hizo aflorar la “periodista” que llevaba dentro. Abrí un blog. 7. Abre un blog. Humilde pero necesario. Hoy sigo anotando en él todo lo que vivimos y que no se cuenta.

Está la cosa mal, sí. Pero lo importante no es trabajar como periodista sino ser periodista. Trabajad en lo que sea. Además, no vais a tener más remedio. Y con la plata que podáis sacar, haced el periodismo en el que creáis al 100%. Por encima de modas. Por encima de mercados, precios, tendencias editoriales, formatos… Ese, en el que creáis al 100%, es el periodismo que os va a llevar lejos. Así lo hemos hecho muchos, que mejor o peor, vivimos de lo que nos gusta. Y eso, dadas las circunstancias, es la hostia.

Sólo cuando uno es libre, puede reconciliarse con esta profesión. El periodista siempre tiene que serlo por cuenta propia, no ajena. Vuestro compromiso es con las fuentes, con las historias. Porque las empresas fallan. La vida no.

Está todo por hacer. Estamos viviendo el momento más apasionante. Tenéis una oportunidad histórica para empezar a hacer las cosas bien.

Todo va explotar. La prensa ha muerto. Os vais a comer una mierda los de Internet. Viva el periodismo.

Share

¿Twitter censura? Escepticismo o confianza

twitter-is-censored-2

Ilustración: Lutuff

Sí que ha dado de sí el fin de semana.

El viernes de madrugada se producía la chispa. Al despertar, encontrábamos varios titulares muy claros: Twitter censurará mensajes en aquellos países donde el contenido vulnere la ley, a petición formal de las “entidades autorizadas” locales y comunicando públicamente caso por caso.

Una primera ola de alarma recorre la red, en absoluto expandida por gente desorientada sino por medios o especialistas acostumbrados a bregar con información tecnológica. Por ejemplo el corresponsal de la agencia Associated Press en la capital tecnológica de Estados Unidos, San Francisco, que señala muy claramente que este anuncio “es el reconocimiento de que la compañía tendrá que censurar más mensajes para proseguir en su ambiciosa hoja de ruta” y señala directamente a China como razón real de este movimiento, con el ejemplo previo de Google. Esta crónica es la elegida por la sección de Tecnología de The Guardian para informar sobre el asunto durante todo el día.

En El País, el recién estrenado equipo de cobertura nocturna desde México comienza su pieza diciendo: “Toda la libertad no cabe en un tuit” e incide en la idea de que el genérico y ambiguo comunicado de Twitter hace pensar que sus ansias de expansión le harán colaborar con autoridades de regímenes nada amigos de la libertad de expresión.

Tras la primera lectura, llega el análisis en varios medios y revistas digitales, y la mayoría, incluído este blog, comparten una lectura en negativo del comunicado de Twitter. El especialista en Internet e industria tecnológica en la revista Forbes lo llama “el suicidio social” de la plataforma. En Al Jazeera vinculan la decisión con la entrada en el accionariado de la empresa de un príncipe de Arabia Saudi, uno de los países más opacos y poderosos en materia de represión de los derechos humanos.

Sin embargo, y conforme pasaban las horas del viernes, cada vez aparecían más voces contradiciendo el sentir general y advirtiendo de que el anuncio de Twitter era bien claro, que bastaba leerlo para darse cuenta de que lo anunciado por la empresa no era un ataque a la libertad de expresión sino una forma de blindarla dentro de sus posibilidades. Una mejora.

Eduardo Arcos, fundador de Hipertextual, se mostraba sorprendido por “la cantidad inmensa de mensajes desinformados” que estaba leyendo sobre la noticia. Y afirmaba:  ”Twitter ha eliminado contenido y hasta eliminado cuentas desde hace años. No es nada nuevo. Es normal, y además ¡es necesario! ¿Les parece bien que si un gobierno hace una demanda formal a Twitter para que se retire contenido publicado por una persona a páginas de pornografía infantil, estas no se eliminen?”

En otro clásico de la red, Denken Über, Mariano Amartino comentaba que “la gran mayoría” de los usuarios que ya hacían arder el hashtag #censuraentwitter en todo el mundo “se dedicaron a opinar sin siquiera entender que pasaba”. Se estaba “creando miedo donde no lo hay”. Según él lo entiende, Twitter viene a decirles a los gobiernos autoritarios “¿tienen un problema con un tweet? hagan denuncias judiciales, vengan con la sentencia del juez y lo vamos a borrar en su jurisdicción… ¿que? ¿que el resto del mundo va a saber que pasa con la opresión en su país (sea China, Egipto, Venezuela o USA)? y… si porque ustedes NO tienen jurisdicción fuera de su país”.

Otros referentes de la escena tecnológica española escribieron sobre este asunto en términos parecidos e insistiendo en que cualquier duda sobre las intenciones de Twitter solo podría venir de una mala lectura del comunicado de Twitter, donde todo queda claro y explicado.

Por acumulación de argumentos, el tono de la protesta empezaba a amainar ya para el sábado entre el intento fallido de una parte de los usuarios de hacer una jornada de dedos caídos. La guinda a esta corriente de análisis para calmar los ánimos la ha puesto todo un referente en materia de derechos civiles, sociedad digital y tecnología, la EFF (Electronic Frontier Foundation), que ha sido tajante sobre la decisión de Twitter: “Es buena. Por ahora, el efecto general es menos censura y no más censura”.

Esa frase sienta cátedra y vuela de blog en blog, de usuario en usuario. La que vuela un poco menos es la siguiente frase de ese mismo post: “Pero algunas voces se muestran preocupadas… ‘Si le das un camino lo usarán’ – es decir, si construyes una herramienta para la censura estado por estado, los estados comenzarán a usarla. Deberíamos permanecer en actitud vigilante contra esta posible consecuencia“, dice la EFF.

El mercado asiático es el objetivo más ambicioso para las nuevas empresas de la tecnología y la comunicación (foto cc juanlusanchez)

Cuestión de confianza

No es que unos hayan entendido mal y otros bien; ni siquiera es un error de comunicación de Twitter (bueno, un poco); es que, como suele pasar en comunicación corporativa, lo importante no es lo que se dice sino lo que se puede interpretar según el contexto. Y ahí cada uno interpreta una cosa. “Los gobiernos son malos y las empresas de internet son buenas. Es divertido ver cómo sustituimos las viejas mentiras por otras nuevas”, dice en un tuit el periodista Antonio M. Ron.

Porque incluso después de la segunda ola, la de aclaraciones, matizaciones y reconciliación, ha habido más expertos y analistas que siguen viendo un peligro potencial en la decisión de Twitter. Que, como suelen hacer con empresas de otro tipo, no confían en el discurso de responsabilidad social corporativa de quien en realidad quiere expandir su negocio.

Twitter se rinde a las necesidades del negocio frente a las libertades universales”, ha dicho este domingo Juan Varela. Y se sorprende ante “la candidez de algunos gurús que se desgañitan contra las leyes de propiedad intelectual pero no se ruborizan para plegarse como Twitter a autoridades dictatoriales o antidemocráticas”.

Para Varela, “los grandes de internet deben elegir entre defender la legalidad y los derechos globales o plegarse a legislaciones abusivas. Su dilema es también el de la gobernanza global y la lucha por la vigencia de los derechos humanos”.

Un detalle que apoya este argumento: como se dice, Twitter ya puede censurar contenido relacionado con la pornografía infantil, por ejemplo. No hace falta que nadie se lo pida legalmente. Lo importante es cómo actuará cuando China le pida que borre contenido de su disidencia. O Arabia Saudí.

Se suele argumentar estos días que Twitter tenía dos opciones: una, borrar los tuits en toda la red. Dos, borrarlos de forma local y así evitar la censura global. Pero había una tercera opción: no borrar nada que no tenga que ser borrado. ¿Quién decide eso? Complicado. Para empezar, existe una cosa llamada “Declaración Universal de los Derechos Humanos” y, por otro lado, en algún momento habrá que plantearse en serio la necesidad de una justicia universal y un derecho internacional de verdad, donde Internet tiene que ser un punto clave. Por eso al final esto es una cuestión de qué tipo de filosofía de responsabilidad social corporativa tengamos en la cabeza.

Hasta ahora, Twitter podía resistirse porque la legislación china o saudí no tiene potestad sobre ellos. La cosa cambia si Twitter quiere abrir oficinas en China y la cosa cambia si le da una herramienta para conseguirlo. En España puede que acabemos por no poder compartir archivos con copyright, pero en otros lugares qué importa si desde fuera se ve o no lo que tuitean: lo que tiene valor es el uso de la herramienta como canal alternativo interno de comunicación para el cambio.

Wael Abbas, otro activista egipcio de referencia en las redes sociales, ha dicho este fin de semana: “todos nuestros tweets están violando la ley”.

Imagen de previsualización de YouTube

En este vídeo de Vúdeo.orgTarek Shalaby da una conferencia sobre periodismo ciudadano y redes sociales centrada en su experiencia en Egipto. ”Aunque tengamos al Gobierno en contra de nosotros, lo bonito de Internet es que ahora no hay censura por Internet y hay que aprovechar esta época, porque dejará de ser así. Es peligroso para cualquier gobierno”, decía en julio de 2011.

Abrir un canal de comunicación con el totalitarismo siempre te acerca a él. Esa es la tesis de Reporteros Sin Fronteras, que también ha emitido un comunicado para pedirle a los ejecutivos de la red social que rectifiquen. Ellos insisten: esto no merma la libertad de expresión de nadie.

En The New York Times pueden leerse otras cuantas fuentes de prestigio que sostienen que, a pesar de lo que pueda parecer por el comunicado de la empresa californiana, en realidad el nuevo sistema va a perjudicar a los activistas por la libertad.

José Luis Orihuela, uno de los académicos de la red latinoamericana con más prestigio y autor del libro Mundo Twitter, sostiene que “aunque Twitter sea una empresa privada con fines de lucro que busca nuevos mercados, sus usuarios la demandan una ética global, no acomodaticia, y una defensa igualmente global de la liberta de expresión. Una plataforma que ha jugado un papel tan importante en las protestas sociales, especialmente desde La Primavera Árabe, no debería rematar ahora sus valores”.

Mientras tanto, Tailandia ya celebra su nuevo juguete y anuncia que se pone a trastear con él. A ver qué pasa.

Share

Sony gestiona los sueños de Martin Luther King

martin-luther-king

“Estoy feliz de unirme a ustedes hoy en lo que quedará en la historia como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación…”

Intenta buscarlo en Google y te costará encontrarlo. Intenta pedirlo a museos, centros de investigación política o escuelas de pensamiento americanas y te dirán que no, que no lo tienen colgado en ningún sitio, que en todo caso puedes comprarlo por 10 dólares en la tienda. Y si compras ese DVD y lo subes a Internet, para que otros puedan verlo, tu cuenta de usuario puede ser suspendida.

El discurso ‘I have a dream’ de Martin Luther King, uno de los más importantes de la historia de los derechos civiles, tiene copyright y cancerberos dispuestos a protegerlo con celola discográfica EMI llegó a un acuerdo en 2009 con los herederos de King y para encargarse de que nadie use ese material sin pasar por caja. En noviembre de 2011, parte de la discográfica ha sido comprada por otro gigante, Sony Music Enterteinment (SME), que se ha hecho cargo del trabajo por ejemplo de retirar de Internet fragmentos del discurso colgado por usuarios sin ánimo de lucro. Como este: mira lo que pasa si le das al Play.

La red se mueve más rápido que la estructura que le persigue – y que ahora intenta rearmarse con iniciativas legales como SOPA o PIPA – y hay varias copias del vídeo que sobreviven en YouTube, a la espera de que llegue la suspensión. Este vídeo funciona en el momento en que estamos escribiendo esto.

Imagen de previsualización de YouTube

La potencia histórica del discurso de Martin Luther King en 1968 ante cientos de miles de personas en las escalinatas del monumento a Lincoln, en Washington DC , va mucho más allá del texto; es un discurso audiovisual: una persona que no sepa mucho inglés o que no sea experto en historia política estadounidense probablemente no reconocería el discurso al leerlo – salvo quizá llegando a la parte de “I have a dream…” – y sin embargo, solo con el tono de voz de King y su deje bíblico, con las imágenes del estanque abarrotado, mucha gente sabría reconocer de qué se trata. Porque el discurso de Martin Luther King es un icono político y audiovisual en todo el mundo. Y claro, eso es rentable.

Cuando murió King, sus descendientes comenzaron a gestionar la herencia de aquel y otros discursos, sobre los que tendrán derechos hasta 2038, setenta años después de la muerte del líder afroamericano. Demandaron por ejemplo a la cadena norteamericana CBS por usar en 1999 las imágenes de aquel día en un documental sin pagarles. O se enfrentaron al periódico USA Today por publicar el discurso íntegro en 1994.

Sin embargo, la familia King, a través de EMI-Sony, sí ha autorizado otros usos del discurso del padre de las libertades civiles de los negros en Estados Unidos: para un anuncio de Alcatel, por ejemplo. Haciendo caja, claro.

Imagen de previsualización de YouTube

Así que proyectar, subir a Internet, remezclar o hacer cualquier uso del discurso de King, en el formato que sea, es ilegal, salvo que nos andemos en la frontera de la versión americana del “derecho a cita” o lleguemos a un acuerdo con los herederos. De esta manera, millones de personas ven absolutamente limitado su acceso a un elemento tan incuestionable de patrimonio histórico internacional y el uso del gran discurso de las libertades queda restringido a aquellos que puedan permitirse pagarlo.

I have a dream speech

Y relacionado: ¿Por qué Federico García Lorca no está en dominio público?

Share

¿InterQué? En el programa de La Casa Encendida de La 2

El 11 de noviembre estuvimos en La Casa Encendida de Madrid hablando sobre redes y participación social. Intenté moderar un debate con Carlos Paredes, Leila Nachawati y Mayte Carrasco. Regeneración democrática, activismo por los derechos humanos y periodismo internacional.

Tras el debate, los compañeros del (estupendo) programa de televisión que La Casa Encendida tiene en La 2 semanalmente nos grabaron este vídeo para el programa que se emitió el pasado jueves y que puede verse completo en rtve.es.

Gracias a InterQué por el buen rato que pasamos. Y enhorabuena a los ganadores de los premios Bitácoras 2011 (que el año pasado nos tocó a Periodismo Humano).

Share

Seminario “Wikileaks: el valor de la información”

Actualización: Aquí van los vídeos completos de nuestras intervenciones y del debate posterior.

Nacho Escolar y su disertación sobre la verdad.

Imagen de previsualización de YouTube

Joseba Elola y la intrahistoria de la mayor primicia reciente.

Imagen de previsualización de YouTube

Y lo mío, sobre autocrítica periodística:

Imagen de previsualización de YouTube

y el debate:

Imagen de previsualización de YouTube

El próximo 30 de marzo compartiré mesa de debate con Joseba Elola, uno de los periodistas de El País que más relación ha tenido con Wikileaks en los últimos meses, y con Nacho Escolar, con quien comparto visión crítica del papel de los grandes medios de comunicación ante unos hechos retratados por los cables y que en muchas ocasiones estuvieron al alcance de un periodismo de investigación en el que se prefirió no invertir.

Será en Madrid, en la sede de la Unviersidad Politécnica, en el marco de la Cátedra de Seguridad y Desarrollo de la Sociedad de la Información. Más info.

Share

No, #aquítuhashtag no está censurado por Twitter

bird-twitter

cc Sabeth

Este es un post que quiere ser un recurso, una explicación sencilla para sacar del cajón en caso de necesidad. Está escrito para que pueda ser compartido cada vez que veas decir a alguien en redes sociales que un determinado tema ha sido censurado por Twitter  y que por esa razón su hashtag o etiqueta no es Trending Topic. Sucede mucho y es fácil picar en tomarlo por cierto; la tentación de decir “¡me han censurado! ¡por eso no soy TT!” es poderosa.

Pero no, #aquituhashtag no ha sido censurado por Twitter.

7 razones para entender qué está pasando y por qué tu etiqueta no es Trending Topic aunque sea un hervidero de comentarios:

1. Twitter no premia el número sino la irrupción, la novedad, la explosión. El “tema del momento” no es el más comentado sino el más rompedor, el que más comentarios concentra en menos tiempo. Si no, los temas del momento serían siempre “El Gobierno“, “Rajoy“, “Gran Hermano” o “el Madrid“, por ejemplo, que generan diariamente decenas de tuits por minuto.

2. Si tu #hashtag ya ha sido utilizado en las últimas horas, si no es completamente nuevo, puede que tampoco sea Trending Topic, aunque su ascenso sea muy repentino. Mira si alguien estaba usando tu mismo tag en las últimas horas o días.

3. Quizá tu #hashtag ya haya sido TT pero dejó de serlo en poco tiempo (hay quien dice que la media es de 40 minutos, pero hay etiquetas que permanecen horas en la lista) para dejar paso a otros nuevos.

4. Quizá tu #hashtag haya sido o esté siendo tan, tan comentado, que ha dejado de ser explosivo para convertirse en un “tema de fondo”, en un tema común.

5. Que un medio de comunicación o un usuario con muchos cientos de miles de seguidores haya usado el tag no significa necesariamente que deba triunfar. Twitter mide el número de retuits o de comentarios, no la influencia de quien los hace. Eso sí, será más fácil que aumente el número de RT y comentarios si alguien con muchos followers está participando.

6. ¿Estás haciendo trampa? ¿Has dado de alta ususarios falsos el día antes de tu campaña viral para hacer RT automáticos y aumentar el impacto de tu etiqueta? (Sí, hay gente que lo hace). Quizá Twitter se está dando cuenta y te penaliza por ello.

7. ¿Estás cometiendo un delito? Twitter anunció hace unos meses que censuraría en cada país aquellos tuits que fueran contra la legislación del mismo, a petición de las autoridades locales. Esto es harina de otro costal, que ha dado para mucho. Pero si es así, tu usuario debe estar en esta página.

Y dicho lo cual, tampoco cierres la puerta del todo a la conspiranoia: el algoritmo de Trending Topics es secreto, Twitter se reserva el derecho de eliminar etiquetas de la lista a su antojo y de hecho hay teorías sobre si pudo hacerlo con #wikileaks y #cablegate, por ejemplo.

Pero antes de gritar ¡censura!, plantéate si una estructura como Twitter, que no es capaz de contestar ni a los problemas graves de sus usuarios, puede dedicarse a bloquear cada asunto que parece no estar donde se merece.

Si ves a alguien muy enfadado porque cree que le están censurando, lo mismo este post le sirve.

Share

La traición de Twitter

4348979414_5593f8a48f

Foto: Peter Macdiarmid

Twitter ha anunciado que podrá censurar cualquier comentario que sea delictivo en el país desde el que se publica, a petición de las autoridades locales y atendiendo a las peculiaridades de cada gobierno a la hora de entender la libertad de expresión. El tuit sería invisible para los usuarios del país donde sea supuestamente delictivo, aunque permanecería visible para el resto del mundo.

De esta manera se reducirían las posibilidades de que esta herramienta pueda volverse a utilizar para canalizar la necesidad de expresarse y organizarse de activistas, periodistas, empresarios o líderes de opinión en aquellos países donde no estar de acuerdo con lo oficial sea, de una manera u otra, delito.

Twitter traiciona al fenómeno que le ha encumbrado como referencia para la historia, para los libros sobre política y libertades que se escribirán dentro de pocos años.

¿Por qué Twitter ha tomado esta decisión?

Si hay que responder en una palabra: China.

Twitter es una de las redes sociales más importantes del mundo y, sin embargo, no acaba de encontrar su modelo de negocio. Tiene 100 millones de usuarios activos en el mundo y no es capaz de sacarle tanto partido como Facebook, Google o incluso otras más pequeñas.

Por eso Twitter, como empresa, necesita expandirse: necesita el favor, la acogida, de países donde la disidencia no se permite. Yahoo o Google ya lo hicieron antes: enarbolar la libertad de expresión hasta el día que quieres penetrar en el mercado chino.

Dice textualmente el comunicado de Twitter:

“Casi todos los países del mundo consideran que la libertad de expresión es un derecho humano. (…) Muchos otros países piensan que la libertad de expresión conlleva una responsabilidad y tiene unos límites”.

Bravo. Dicho así parece que la libertad de expresión es de por sí irresponsable y no tiene límites en los países donde se considera un derecho fundamental.

Y a Twitter se le escapan algunos detalles: que han crecido gracias al uso de millones de personas en busca de libertad en esos países (Egipto, Túnez, Libia…), que en su momento favorecieron las protestas dentro de Irán, por ejemplo, o que han recibido más publicidad de la que nunca pudimos soñar gracias a su áurea revolucionaria. Hay que suponer que esto último se ha convertido en un problema comercial.

Ilustración: (cc) Shahab Shakib Passand

Twitter copia a Google. Y no es casual: quien pilota esta decisión dentro de la compañía es Alexander Macgillivray, que había trabajado en Google y donde diseñó la estrategia de censura para ampliar el mercado. Usar el buscador en China o Marruecos es una experiencia muy recomendable.

En China, por ejemplo, lo que triunfa no es Twitter sino Weibo, que cuenta con cierta tolerancia del gobierno y que censura cuando hay que censurar. Y la empresa californiana quiere comerle terreno en un lugar donde se exige que las empresas de lo digital, a los reguladores y a la policía trabajen “más duramente” para limpiar los sitios web, blogs y microblogs de “rumores tóxicos”.

Desde ese punto de partida, las valoraciones menores sobre lo que particularmente no nos gusta de Twitter quedan empequeñecidas. Que a veces uno recibe insultos, amenazas, suplantaciones o que hay perfiles muy nocivos socialmente… Cierto. Pero está en juego mucho más.

Prueba a amenazar de muerte a alguien en Twitter. Es delito y serás detenido por ello. Prueba a compartir contenido pederasta. Tu IP será rastreada y ve contratando un abogado. Para juzgar ya está la justicia de cada país. Si alguien hace un uso indebido de su capacidad de expresión, hay garantías públicas contra eso. Y si hay un problema de cómo perseguir delitos cometidos contra ti desde fuera de tu país, entonces la solución es la justicia universal y el derecho internacional, no la censura.

Otra trampa argumental: igual que los medios de comuniación moderan los comentarios, ¿por qué Twitter no va a hacerlo como corresponsable de lo que se publica? Porque Twitter no es un medio, no editorializa, no construye un discurso propio. Twitter es una herramienta. O quiere serlo, al menos.

Si alguien recibe una amenaza de muerte por teléfono, ¿se nos ocurriría pedirle a la empresa telefónica que le corte la línea como solución al problema?

Sí que tiene sentido, por contra, el argumento de los que dicen que lo que ha hecho Twitter es una mejora: se blinda contra peticiones de censura global, acotando el máximo al que puede aspirar el requerimiento oficial de los gobiernos o la justicia (a veces, es lo mismo). A lo sumo, habrá una censura selectiva y local. Si se violan las leyes españolas de ofensa a la Corona y se recibe una reclamación oficial al respecto, Twitter eliminaría el contenido solo en España. El resto del mundo tendría acceso al mensaje.

Y por fin hay un asunto puramente práctico: Twitter es muy débil como gestora de comunidad. Es un producto desarrollado más por el ingenio colectivo de sus usuarios que por la propia empresa. Cualquiera que haya tenido alguna vez algún problema como usuario de Twitter y haya intentado ponerse en contacto con sus servicios técnicos, habrá comprobado que la atención al usuario es simplemente inexistente. Si Twitter no tiene la capacidad, o no quiere tenerla, de manejar a su comunidad de usuarios, ¿cómo cree que puede estar pendiente de todos los supuestos comentarios delictivos? Para eso hay un atajo peligroso: la censura previa, los perfiles desautorizados por petición de las autoridades de cada país.

Fotografía de la Plaza Tahrir de Egipto subida ayer a Twitter por @sandmonkey

Share

Cuando el código fuente es más elocuente que el discurso

Las palabras clave de una web (keywords, en inglés y lenguaje técnico) no se ven cuando navegas. No hace falta. Están en el código fuente (al que puedes acceder desde el menú de tu navegador) y están pensadas para que Google entienda mejor de qué va una página y así ayude a los usuarios a encontrar mejor lo que buscan.

Dicho esto, al grano. Ayer apareció una web muchoPSOEporhacer.com, un manifiesto firmado por un grupo de caras más o menos visibles del PSOE pidiendo una serie de líneas de trabajo para la refundación ideológica de su partido. Entre las firmas, Cristina Narbona, Josep Borrell, Javier Rojo, Francisco Caamaño y… Carme Chacón.

¿Es este el lanzamiento de Chacón como candidata a nueva líder de los socialistas? La respuesta oficial de los firmantes del manifiesto es que no. Que al manifiesto también se puede unir Rubalcaba. Que es un documento inclusivo, de reflexión y tal.

Sin embargo, a media tarde al menos dos personas en twitter cayeron en la cuenta de que algo en el código fuente de la página contradecía el discurso público.

Este tuit de @iskarioth y sobre todo este otro de @viejomoeb retratan la estrategia del manifiesto. “Chacon” es el único apellido, de entre todos que aparecen como firmantes, que se considera clave a efectos de posicionamiento del manifiesto. En todo caso, el nombre más importante.

Parte del código de muchopsoeporhacer.com donde aparecía "chacon" como palabra clave (captura de elpais.com). Click para ampliar.

 

Esta mañana, he comentado esta anécdota (porque no deja de ser algo sin importancia: todo el mundo sabe leer entre líneas y se sabe que la web está hecha para lanzar un proyecto liderado por Chacón) en los micrófonos del Hoy por Hoy de la Cadena SER. Justo después, según publica El País, la mención a Chacón ha desaparecido del código fuente de la página de muchoPSOEporhacer.com.

 

 

 

Share

Los anunciantes empiezan a retirarse de la telebasura por las presiones sociales [2003]

Imagen 2

Así, a primera vista, esta noticia parece que se refiere a la retirada durante las últimas semanas de anunciantes de ‘La Noria’ por la campaña iniciada por Pablo Herreros y que ha prendido en Internet hasta obligar a todos las marcas a dejar al programa de Telecinco sin ingresos publicitarios. Pero claro, no.

Se trata de un artículo del mes de noviembre de 2003, publicado en el periódico universitario de El Grito que hacíamos en la Facultad de Comunicación (con muchas ganas y muy poca ayuda), el que hablábamos de cómo la presión de algunas organizaciones de consumidores habían conseguido que varias marcas se retiraran de ‘Aquí hay tomate’, el símbolo de la telebasura por aquel tiempo.

No sé exactamente lo que pretendo decir con este trozo de hemeroteca personal. Quizá solo sirva para compartir una anécdota. Y de camino para que pensemos en cómo las redes sociales hacen mucho más efectivas estas campañas de presión y hacen posible con La Noria lo que nunca llegó a pasar con Aquí hay tomate, que en realidad nunca se vio amenazado realmente por la retirada de publicidad de forma masiva, y murió por saturación en 2008.

En este texto de 2003 se habla de una “estrategia futura en el abierto combate contra la telebasura” (espero haber aprendido a escribir algo mejor con los años). Así que quizá sirva para analizar la fuerza de la suma de individuos en red de este nuevo tiempo, por encima de colectivos u organizaciones que gritaban en el desierto de los despachos y las notas de prensa hace tan solo unos años. O quizá para a pararse a pensar en si realmente hay tantas diferencias entre unos casos y otros, y si no será, como fue la de 2003, una polémica efímera e ineficaz a largo plazo.

(gracias a Xosé por pasarme el pdf; qué tiempos)

Share

La llama de twitter: del #dondeestabas11S al Washington Post

Twitter es un barril de pólvora del que salen millones de mechas. Con la chispa adecuada, una de esas mechas puede prender tímidamente, coger cuerpo, avanzar hacia el barril a buen ritmo, cada vez más consistente. Durante los primeros metros de mecha te sientes orgulloso de tu pequeña llamita, que avanza simpáticamente, pero conforme ese punto amarillo engorda y se acerca al barril cargado de pólvora te invade la incertidumbre. No sabes qué puede pasar. Se te ha ido de las manos. Uy. Boom.

Esta (pobre, lo sé) metáfora intenta describir el fenómeno por el cual un #hashtag, una etiqueta, un tema en Twitter de ser una ocurrencia personal o colectiva pase a convertirse en un fenómeno de masas hiperconectadas. Tras la explosión, que hace que el resto de mechas se incendien y el fuego se vea a kilómetros de distancia, quizá prendiendo también otros barriles cercanos y incendiando exponencialmente el espacio compartido, se pierde la noción de quién fue el que provocó aquella pequeña chispa.

Y precisamente esa es la clave del éxito. Cuando uno crea una etiqueta en twitter con ambición de que sea viral, tiene la tentación de dejar su marca personal o corporativa en ella. Error. No será viral. La clave está en despersonalizarla para que la gente pueda hacerla suya sin reparos, sin miedos a trucos de márketing, sin dobleces. Si lo que quieres es hacer una campaña de marca personal, dilo claramente y será bien recibido.

Toda esta reflexión para compartir con vosotros que el Washington Post invitó hace unas semanas a sus lectores a usar #wherewereyou para conmemorar el 11 de septiembre, una iniciativa que ya surgió el año pasado en este blog.

Captura de pantalla del post del 11 de septiembre de 2009

El 11 de septiembre del año pasado preguntábamos en twitter: ¿Dónde estabas tú el 11S? Realmente no era la primera vez que lo preguntaba porque este blog siempre ha tenido una debilidad por esa pregunta en cada aniversario del atentado de las Torres Gemelas. Pero sí era el primer año en que esa pregunta, antes contestada por colegas de esta página, entraba en twitter con la etiqueta #dondeestabas11S.

El efecto-chispa fue casi inmediado y la etiqueta se convirtió en apenas unas horas en la más usada en España y América Latina. Pasaron dos y tres días, y ahí seguía, entre las más activas y la más importante sobre el 11S, superando a otras en inglés. Miles y miles de respuestas, incontables por el nefasto sistema actual de estadísticas de twitter y tragadas por el agujero negro de su mala memoria. Los twitts se pierden con el tiempo.

Aquel día por la tarde, probamos también con una versión en inglés, #wherewereu911, que no tuvo tanto éxito pero sí el suficiente como para que llegara a ser usada por norteamericanos que fueron testigos directos del atentado y de la catástrofe que provocaron.

@jguadagno: “Staring out the window from my NY office watching the first tower on fire only to see first hand the second plane hit. #wherewereu911

[Traducción: Atónito ante la ventana de mi oficina de Nueva York, viendo cómo la primera torre ardía y presenciando el choque del segundo avión"]

[Traducción: "en Nueva York, esperando en una cola para donar sangre en el (Hospital) St. Vicents hasta que un médico salió y nos dijo llorando que no se necesitaban donaciones. Entendimos lo que quería decir"]

@shameyreed NYC. waited in blood dontn line at st vincents till a crying doc came out and said no donotions were needed. We got the point #wherewereu911

Con todo esto no quiero decir que el Washington Post haya leído lo que hacemos por aquí y se haya dedicado a copiarlo. Lo que quiero es recordar una experiencia muy satisfactoria que, aunque entonces no salió como ‘lo último’ en ninguna revista internacional de comunicación 2.0, sé que compartimos miles de personas.

Share